“Al identificar reguladores genéticos sensibles a diferentes niveles y tipos de nitrógeno, descubrimos un factor regulador que controla el uso del nitrógeno y una clave para mejorar la absorción y asimilación del nitrógeno en nitrógeno orgánico en las plantas”, dijo Gloria Coruzzi, profesora Carroll y Milton Petrie en el Departamento de Biología y el Centro de Genómica y Biología de Sistemas de la Universidad de Nueva York y coautora principal del estudio, que se publicó en la revista The Plant Cell.
Fertilizantes nitrogenados #
Además, la producción y el transporte de fertilizantes son costosos y se ven amenazados por los problemas geopolíticos actuales; su almacenamiento y transporte también pueden ser peligrosos debido a la inestabilidad del nitrógeno presente en los fertilizantes.
El aporte argentino #
Para abordar estos desafíos globales relacionados con los fertilizantes nitrogenados, los investigadores descubrieron un nuevo factor regulador que influye en la capacidad de la planta para sentirse saciada al absorber nitrógeno.
“Este conocimiento podría ayudar a diseñar variedades de plantas ‘glutantes’ que absorban más nitrógeno disponible”, dijo Will Hinckley, estudiante de doctorado del Departamento de Biología de la Universidad de Nueva York y autor principal del estudio.
Exceso y saciedad #
Los investigadores también descubrieron que los distintos tipos de nitrógeno tenían efectos únicos en los niveles de expresión de HHO5, el gen que produce la proteína HHO5, la cual codifica un factor de transcripción clave que activa la expresión de genes diana en todo el genoma. Observaron que los niveles de expresión de HHO5 aumentaban cuando las plantas contenían suficiente nitrógeno orgánico, una forma de nitrógeno utilizada para el transporte a larga distancia, el almacenamiento y la síntesis de aminoácidos esenciales para la nutrición humana. Una vez inducido por señales de nitrógeno orgánico, se descubrió que HHO5 desempeñaba simultáneamente dos funciones diferentes: promovía la expresión de genes que responden al nitrógeno orgánico y al metabolismo de los aminoácidos, pero al mismo tiempo inhibía la expresión de genes involucrados en la absorción de más nitrógeno inorgánico del suelo, lo que en esencia indica que el organismo está saciado.
Los investigadores profundizaron en los mecanismos mediante los cuales HHO5 regula los genes de las plantas para comprender mejor cómo esta proteína desempeña dos funciones simultáneamente. Descubrieron que, cuando HHO5 actúa sola, desactiva la expresión de genes implicados en la absorción de nitrógeno inorgánico. Sin embargo, cuando HHO5 interactúa con otra proteína reguladora asociada, WRKY21, HHO5 se convierte en un activador genético de la señalización del nitrógeno orgánico.
Retroalimentación #
Para demostrar, aún más, que la proteína reguladora HHO5 le indica a la planta que deje de absorber nitrógeno inorgánico, investigadores de Argentina y la Universidad de Nueva York colaboraron en el estudio de plantas deficientes en HHO5, utilizando Arabidopsis, una pequeña planta con flores comúnmente empleada como modelo en la investigación de biología vegetal. Cabe destacar que las plantas deficientes en HHO5 absorbieron casi tres veces más nitrógeno en comparación con las plantas con niveles normales de HHO5 en condiciones específicas de nitrógeno.
“Este hallazgo respalda la idea de que la HHO5 indica saturación de nitrógeno orgánico e inhibe la absorción de nitrógeno inorgánico del suelo. Además, dado que la eliminación de la HHO5 mejora la absorción de nitrógeno, esto indica que su modificación podría generar mejoras significativas en la asimilación y el metabolismo del nitrógeno en las plantas”, afirmó Obertello.
Patente #
Cita #
- El estudio HHO5 orchestrates dose-dependent feedback regulation of organic versus inorganic nitrogen signaling in Arabidopsis (HHO5 orquesta la regulación por retroalimentación dependiente de la dosis de la señalización de nitrógeno orgánico versus inorgánico en Arabidopsis.) fue publicado en The Plant Cell.
Investigadores involucrados #
Además de Coruzzi y Hinckley, entre los autores del estudio se encuentran Joseph Swift, Samantha Frangos y Shao-shan Carol Huang por su trabajo realizado en la Universidad de Nueva York (NYU), así como Francisco Romei, Jorge P. Muschietti y Mariana Obertello del INGEBI en Argentina. Este trabajo fue financiado por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas Generales (NIHSS) de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) (RO1-GM121753, R35GM138143 y 1T32GM132037-01) a la NYU, así como por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT) (2015-3052 y 2019-4328) y el CONICET (PIP11420100100242) en Argentina. El estudio fue publicado en The Plant Cell, DOI: 10.1093/plcell/koag201.
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