Un trabajo que involucra a especialistas del INTA y el CONICET modifica la forma de entender el cultivo de soja. Sugiere que para maximizar el rendimiento no solo hay que mirar la genética de la semilla, sino también preservar la biodiversidad y los polinizadores naturales que rodean los campos, ya que ellos actúan como un seguro ante las fallas reproductivas de la planta. Estos avances serán eje de la jornada “Polinización en agroecosistemas de soja”, que se realizará el 30 de julio en la Estación Experimental Agropecuaria Marcos Juárez del INTA y reunirá a especialistas para analizar el aporte de los insectos polinizadores al cultivo, los últimos resultados de investigación y las estrategias de manejo para potenciar los servicios ecosistémicos y la producción.
El trabajo, publicado en la revista Scientific Reports, del grupo editorial Nature, fue realizado por el INTA junto con Marina Strelin, investigadora del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (CONICET-Universidad Nacional de Córdoba) y Marcelo Aizen, del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (CONICET–Universidad Nacional del Comahue).
Según lo informado hoy por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, los especialistas desarrollaron un ensayo durante la campaña 2023/24 en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Marcos Juárez, Córdoba, donde monitorearon la floración del cultivo en 15 parcelas dentro de un lote de 24 hectáreas. El lote contenía colmenas y estaba rodeado de parches de vegetación ruderal con presencia de polinizadores silvestres.
Los resultados identificaron un mecanismo que podría dificultar la autopolinización en soja: parte del polen puede germinar de manera prematura dentro de las anteras y activarse antes de llegar al estigma, donde debería producirse la fecundación.
Como contrapartida, la visita de polinizadores puede compensar parcialmente el efecto negativo del polen prematuro sobre la autopolinización, a mayor actividad de los insectos en las flores, mejora la germinación de granos de polen en el estigma, incluso en presencia de altos niveles de polen prematuro.
Hallazgo sorpresivo #
Con la base de estudios previos que mostraban mejoras del 20 al 30 % en la formación de vainas y semillas asociadas a la polinización, Cavigliasso armó un experimento similar al que venía usando en arándanos, para medir la contribución de los polinizadores a los parámetros productivos.
En ese proceso se vinculó con Strelin, quien trabajaba en una línea centrada en evaluar cómo ciertos parámetros ambientales afectan el porcentaje de cleistogamia —flores que no se abren— en soja. En conjunto, diseñaron un ensayo para mapear este rasgo a escala de lote y analizar el efecto de las variaciones microclimáticas.
Al comenzar a analizar las muestras, notaron que todas las flores estaban abiertas, posiblemente debido a las muy altas temperaturas. La revisión de esas flores reveló la presencia de tubos polínicos dentro de las propias anteras, antes de que el polen llegara al estigma.
Strelin explicó que este comportamiento es frecuente en especies con flores cleistógamas, una configuración floral que puede modificarse hacia flores completamente abiertas a medida que aumenta la temperatura ambiente, aunque la relación con el ambiente aún es motivo de discusión.
Cambio en el mejoramiento y en la producción #
En paralelo, planean avanzan en nuevas líneas de investigación, para evaluar si la maduración prematura del polen podría estar asociada a los criterios actuales de selección, que tienden a acortar el ciclo reproductivo. “Cada vez más se apunta a cultivares de ciclos cortos, para lograr más de una floración y cosecha por temporada o para escapar de las primeras heladas”, indicó Cavigliasso.
¿Cómo los genes que regulan el tiempo entre germinación y floración pueden incidir sobre otros rasgos*. “Cuando distintas características están bajo un mismo control genético, al seleccionar una podemos estar afectando otras que no vemos”, explicó Strelin, en referencia al fenómeno de pleiotropía. La generación de cultivares de ciclos reproductivos cada vez más cortos podría tener aparejada una incidencia cada vez mayor de la presencia de polen precoz en flores de soja.
Respecto del rol de los polinizadores silvestres, el hallazgo permite poner en valor a especies de insectos que hasta ahora tenían un rol subestimado. “Se empiezan a reconocer muchas abejas pequeñas y moscas nativas que no solo polinizan, sino que también cumplen otras funciones, como el control biológico” concluyó Cavigliasso.
Contacto [Notaspampeanas](mailto: notaspampeanas@gmail.com)