Una nueva investigación dirigida por Mandy Roome, directora asociada del Centro de Enfermedades Transmitidas por Garrapatas de la Universidad de Binghamton, Universidad Estatal de Nueva York, revela que los agricultores y trabajadores al aire libre en el noreste estadounidense enfrentan una amenaza creciente de enfermedades transmitidas por garrapatas, que podrían ser devastadoras para sus medios de vida.
“Desde principios de los 90 -señala el artículo-, no se ha hecho mucho en el noreste de Estados Unidos con respecto a los trabajadores al aire libre y las enfermedades transmitidas por garrapatas”, según Roome. “Las garrapatas y las enfermedades transmitidas por garrapatas representaban un riesgo muy diferente a principios de los 90 que ahora. Queríamos averiguar cómo podemos ayudar a algunos de nuestros trabajadores más vulnerables”.
Consultas #
Roome y su equipo contactaron a 53 personas, representantes de un total de 46 granjas en el sur de Vermont, una zona elegida por sus altas tasas de incidencia de la enfermedad de Lyme, su alto nivel de actividad agrícola y la abundancia de hábitats para garrapatas. El cuestionario recopiló datos sobre picaduras de garrapatas, historial de salud, prácticas de prevención, actividades agrícolas, entre otros puntos.
Resultados sorprendentes #
La encuesta reveló algunos resultados sorprendentes:
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El 12% de los encuestados informó haber sido diagnosticado alguna vez con una enfermedad transmitida por garrapatas.
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En los seis meses previos, los participantes informaron un promedio de tres encuentros con garrapatas.
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Algunos trabajadores informaron de hasta 70 encuentros.
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Hubo una asociación marginal entre el pastoreo de ganado y el aumento de avistamientos de garrapatas.
Un agricultor que participó del estudio había contraído carditis de Lyme, una infección bacteriana grave del corazón, por la que finalmente necesitó una cirugía a corazón abierto.
“Estas son las cosas que nos gustaría evitar”, dijo Roome. “Para cualquiera es perjudicial. Pero especialmente para un agricultor, no poder hacer su trabajo puede tener consecuencias enormes para toda la granja”.
La investigación forma parte de un proyecto más amplio orientado a probar una intervención ambiental. Roome y su equipo están probando tubos de control de garrapatas que ayudarán a matar garrapatas en ratones, porque es el principal reservorio para transmitir patógenos a los humanos.
“Estamos intentando identificar algo eficaz y fácil para los agricultores. Cualquier trabajador al aire libre, estás en un hábitat de garrapatas. Así que ’evitar hábitats de garrapatas’ realmente no es la solución para ellos”, señaló Roome.
Citas #
- El estudio, “Ticking Time Bomb: The Escalating Threat of Tick-Borne Diseases in Rural Farming Communities", (“Bomba de tiempo: La creciente amenaza de las enfermedades transmitidas por garrapatas en las comunidades agrícolas rurales”) fue publicado en Journal of Agromedicine. Autores: Amanda Roome, Destiny Trombley, Megan Kern, Melissa Scribani, Paul Jenkins, Richard Ostfeld & Julie Sorensen.
- NdelT.: Tomé este artículo de la Universidad de Binghamton, Universidad Estatal de Nueva York, para compartirlo con los lectores de Notaspampeanas porque la dispersión de las garrapatas y su afección a ‘zambullirse’ en el cuerpo humano está asociada, entre otros, a los cérvidos, por eso se le llama enfermedad de las Montañas Rocosas. En el Parque Luro, una reserva natural en la provincia de La Pampa, Argentina, donde existen ciervos introducidos desde Europa, existen garrapatas. Muchos años atrás, alguien que regresó tras pasar el día en el Parque Luro halló que una garrapata había introducido su cabeza y parte de su tronco en su espalda. Fue a un centro de salud pública donde se la ’extrajeron’ quemando a la garrapata con un encendedor. Diez días después la persona desarrolló decaimiento, fiebre. Asistió a un centro de salud privado; señaló a la médica de guardia lo sucedido. La profesional señaló que debía informar a Salud Pública, porque deben reportarse los incidentes con garrapatas. La verdad es que no se difunde públicamente las enfermedades asociadas a las acciones de las garrapatas, que también afectan a perros, gatos, roedores, entre otros animales. Prescribió la medicación que ayudó a la persona a recuperarse. La persona se recuperó, aunque tiene en su cuerpo los efectos del encuentro con garrapatas. También se sabe de casos en los que las garrapatas se alojan en el cabello de personas de diferentes edades, incluso niños, y fueron descubiertas por enfermeras que revisaron cuidadosamente las cabelleras hasta hallar a estos peligrosos artrópodos. En algunos enfermos ya habían afectado el cuerpo casi hasta la zona cardíaca. Se recomienda no intentar extraer la garrapata con pinzas, geles, agua, geles ni fuego. Quien protagonizó el caso que cito tuvo mucha suerte. No es lo habitual.
En Argentina, los casos de enfermedades transmitidas por garrapatas deben notificarse a organismos de salud pública y veterinaria como el Ministerio de Salud de la Nación, los ministerios de Salud de las provincias son responsables de la notificación local y de la coordinación con el nivel nacional, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur. La Universidad Nacional de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, Argentina, lleva a cabo estudios sobre agentes infecciosos en animales domésticos y su potencial transmisión a humanos. Las garrapatas pueden transmitir bacterias y parásitos que provocan enfermedades graves en humanos y animales, como fiebre, anemia, inmunosupresión y zoonosis bacterianas.
Importante #
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La notificación temprana es esencial para evitar brotes y coordinar medidas de control.
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La vigilancia es interdisciplinaria, involucra salud humana, veterinaria y producción agropecuaria.
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El riesgo no está sólo vinculado a la actividad rural rural: mascotas urbanas también pueden ser reservorios de garrapatas y transmitir patógenos.
Prevención: uso de repelentes, control de garrapatas en animales domésticos, y vigilancia epidemiológica activa.
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