Ceres tiene deslizamientos asociados al hielo similares a la Tierra y Marte

Tres tipos de desmoronamientos observados en la superficie de Ceres, que los científicos asocian a la presencia de agua congelada bajo la superficie del planeta enano. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA
Tres tipos de deslizamientos observados en la superficie de Ceres, que los científicos asocian a la presencia de agua congelada bajo la superficie del planeta enano. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

A medida que la sonda espacial Dawn, de la NASA, sigue su tarea exploratoria en Ceres, acumula evidencia de que el enigmático planeta enano retiene una cantidad significativa de agua helada bajo la superficie. Un nuevo estudio publicado en Nature Geoscience por los científicos ligados a la misión, muestra imágenes que reflejan cómo el hielo podría haber moldeado la variedad de deslizamientos observados actualmente en ese cuerpo celeste ubicado en el Cinturón Principal de Asteroides, entre Marte y Júpiter.

“Imágenes enviadas por Dawn, muestran que los deslizamientos, muchos de los cuales son similares a los que vemos en la Tierra, son muy comunes en Ceres, y sostienen el argumento que Ceres tiene un montón de agua helada en el interior de su estructura”, señaló Britney Schmidt, que condujo el estudio, e integra el equipo científico de Dawn y es profesora auxiliar en el Georgia Institute of Technology en Atlanta, Estados Unidos.

Tipos de deslizamientos

Desmoronamientos de Tipo I, observados en Ceres por la sonda espacial Dawn. Son similares a los deslaves de roca y hielo que se aprecian en los glaciares terrestres. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA
deslizamientos de Tipo I, observados en Ceres por la sonda espacial Dawn. Son similares a los deslaves de roca y hielo que se aprecian en los glaciares terrestres. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Schmidt y sus colegas identificaron tres tipos de deslizamientos, deslaves o derrumbes. El Tipo I es relativamente redondo y largo, tiene ‘dedos’ gruesos en las puntas. Estos lucen similares a los derrumbes de hielo y de roca en los glaciares de la Tierra. Los deslaves de Tipo I, se encuentran mayormente en las altas latitudes de Ceres, donde se pensaba que reside la mayor parte del hielo debajo de la superficie, lo que sugiere que está relacionado con la mayor parte del hielo en cualquiera de los flujos. Tres pequeños flujos de Tipo I se hallan en el Cráter Oxo, un pequeño cráter brillante en el hemisferio septentrional que alberga un depósito de hielo en la superficie.

Los desmoronamientos de Tipo II, captados en Ceres, son más delgados y alargados que los de Tipo I. Son similares a las avalanchas terrestres. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA
Los deslizamientos de Tipo II, captados en Ceres, son más delgados y alargados que los de Tipo I. Son similares a las avalanchas terrestres. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

Las características de Tipo II son más finas y largas que las de Tipo I, y constituyen el tipo más común de deslizamientos en Ceres. Los depósitos del desmoronamiento tienen una apariencia similar a aquellos dejados por las avalanchas observadas en la Tierra.

Las características de Tipo III pueden involucrar un breve derretimiento de algo del hielo que se halla en el interior del suelo, similar al regolito, lo que causa que el material fluya como lodo antes de congelarse nuevamente. Estos deslaves están siempre asociados con grandes cráteres de impacto, y pueden haberse formado cuando un impacto derritió el hielo subsuperficial en Ceres. Estas características tienen apariencias similares al material eyectado de los cráteres en las regiones heladas de Marte y en la luna Ganímedes, de Júpiter.

Los desmoronamientos de Tipo III, observados por la misión Dawn en Ceres, según los científicos están asociados a hielo derretido por el impacto de otros cuerpos en la superficie, que 'arrancan' el hielo que hay debajo. Hasta ahora los científicos no han podido determinar si en estas zonas hay agua líquida. Este tipo de deslaves son similares a los observados en las zonas congeladas de Marte y en Ganímedes, la luna de Júpiter. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA
Los deslizamientos de Tipo III, observados por la misión Dawn en Ceres, según los científicos están asociados a hielo derretido por el impacto de otros cuerpos en la superficie, que ‘arrancan’ el hielo que hay debajo. Hasta ahora los científicos no han podido determinar si en estas zonas hay agua líquida. Este tipo de deslaves son similares a los observados en las zonas congeladas de Marte y en Ganímedes, la luna de Júpiter. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA

“Las ubicaciones de estos tipos diferentes de características refuerzan la idea de que la poco profunda subsuperficie de Ceres es una mezcla de hielo y roca, y que, en los polos, el hielo es más abundante cerca de la superficie”, según Schmidt. Debe aclararse que si bien en español no está muy extendido el término subsuperficie, hay quienes lo asocian a roca madre. Aquí lo mencionamos para mejorar la comprensión del asunto, porque puede hacerse referencia a materiales que están bajo la superficie, y bien pueden no ser la roca madre, en este caso de Ceres.

En general, los científicos también fueron sorprendidos por la cantidad de derrumbes que ocurrieron en Ceres, en general. Alrededor del 20 al 30% de los cráteres que superan los 10 kilómetros de ancho tienen algún tipo de desmoronamiento asociado a ellos. Tal amplitud de características asociadas a hielo superficial, que se formaron por la mezcla de roca y hielo, sólo habían sido observadas previamente en la Tierra y en Marte.

En las tres imágenes compartidas por JPL podemos interpretar que estos deslizamientos no son recientes, especialmente porque cada una de ellas muestran una gran cantidad de cráteres de impacto, de tamaños variados, y de épocas diferentes.

Y, puestos a especular, podemos apreciar que en el ejemplo del tipo II, parece haber asociados dos tipos de deslaves. De tipo I y II. A la derecha de este último, parece haber un derrumbe de tipo I, tal vez previo a aquel. Ambos enmarcados en un gran cráter de impacto que aparenta ser bastante antiguo, porque sus límites han sido ‘borrados’ por la acción de los elementos.

En la imagen que representa los deslaves de Tipo III, incluso, parece haber algunas líneas de fractura, ¿o surcos de agua líquida?

Consecuencias y observaciones futuras

Basados en la forma y la distribución de los deslizamientos en Ceres, los autores del estudio estiman que el volumen del hielo que se halla en los escasos diez metros superficiales de Ceres pueden ir del 10 al 50%.

Carol Raymond, investigadora principal asociada de la misión Dawn, a Vesta y Ceres.
Carol Raymond, investigadora principal asociada de la misión Dawn, a Vesta y Ceres.

“No se ven este tipo de flujos en cuerpos como Vesta, que Dawn estudió del 2011 al 2012, porque el regolito carece de agua”, explicó Carol Raymond, investigadora principal asociada de la misión Dawn, quien pertenece al Jet Propulsion Laboratory de la NASA, con sede en Pasadena, California.

La Dra. Raymond adelantó, durante un encuentro sobre cuerpos menores de nuestro Sistema Solar, que se desarrolló en JPL en marzo de 2.014, para celebrar el primer aniversario de la llegada de Dawn a Ceres, que este planeta enano guarda características similares a las de Plutón, en cuanto a la presencia o rastros de materiales congelados. Y recordó que algunos científicos consideran que los materiales congelados, incluso el agua, en la Tierra, podrían estar asociados a cuerpos como Ceres. Mientras que los ‘materiales secos’ podrían haber llegado de cuerpos como Vesta. De hecho, remarcó que Dawn ha permitido comprobar que materiales hallados en nuestro planeta de hecho provinieron de ese protoplaneta, como Raymond prefiere llamar a Vesta.

Dos mujeres unidas por Europa

Las doctoras Schmidt y Raymond comparten dos objetivos: Europa, la luna de Júpiter que parece albergar agua. Sí, y por supuesto Dawn, que también contiene enormes cantidades de agua, en una especie de lodo que se halla bajo la superficie.

La Dra. Britney Schmidt sonríe. Detrás un flujo de material helado terrestre. Crédito de la imagen: Georgia Tech Institute
La Dra. Britney Schmidt sonríe. Detrás un flujo de material helado terrestre. Crédito de la imagen: Georgia Tech Institute

Schmidt es atraída por los flujos de hielo que se desplazan. También está muy interesada en la robótica. Ha estado en la Antártida, porque el lugar guarda registros muy antiguos de la evolución del planeta. Además, porque allí pueden probarse prototipos de robots sumergibles que podrían investigar bajo la superficie de Europa.

Raymond está interesada en la evolución del Sistema Solar, especialmente enfocada en la evolución geofísica de Marte, Vesta y Ceres. También en la relación Sol-Tierra y la variación de los campos magnéticos terrestres a lo largo del tiempo, según la información aportada por los satélites. Y el impacto en la Tierra del rebote post-glacial en la Antártida y la alteración del balance de la capa helada en el llamado continente blanco.
De allí que sus proyectos estén vinculados a los estudios actuales en Vesta y Ceres, dos sitios que han permanecido inalterados desde los inicios del Sistema Solar, y qué tipo de vida puede albergar en Europa. Que por cierto, Raymond cree que podría ser hermana de Ceres.

Más perspectivas del ‘punto brillante’

Ahora en su fase de misión extendida, Dawn está usando su motor iónico para rotar el plano de su órbita alrededor de Ceres para preparar observaciones desde una nueva órbita y orientación. A fines de abril de 2.017, la sonda espacial estará directamente entre el Sol y el misterioso cráter Occator. En esa geometría, Dawn puede enviar nuevas perspectivas sobre el material refractivo del ‘punto brillante’ más famoso de Ceres, el altamente reflexivo centro de Occator, que ha sido bautizado Cerealia Facula.

La misión Dawn es operada por JPL para el Directorio de Misión Científica de la NASA, con sede en Washington D.C.. Dawn es un proyecto del directorio del Programa Descubrimiento, operado por el Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA, en Huntsville, Alabama. La Universidad de California, en Los Ángeles es responsable por la ciencia de la misión Dawn.

Orbital ATK Inc., en Dulles, Virginia, diseñó y construyó la sonda espacial. El Centro Aeroespacial Alemán, el Instituto Max Planck para Investigación del Sistema Solar, la Agencia Espacial Italiana y el Instituto Nacional Astrofísico Italiano son socios internacionales en el equipo de la misión.

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